Carlos Brandt
Carlos Brandt Nació en Miranda, pequeña población del Estado Carabobo, Venezuela, el 11 de Octubre de 1875. Hijo de don Carlos Brandt, hacendado exportador de café y de Zoraida Tortolero de Brandt, mujer laboriosa y buen; madre además de Juan Luis, Fernando, Augusto -el conocido compositor-, Asteria y María. Estudio la primaria en Puerto Cabello y a los 14 años fue enviado a Alemania e ingresó en el Pro-Gimnasium de…
Carlos Brandt
[Trascrito del prefacio de la edición de una de sus obras]
Hace 35 años
A. Serrano González
El pasado 27 de febrero se cumplieron 35 años del fallecimiento del escritor Carlos Brandt, filósofo, ensayista, historiador, novelista, biógrafo, musicólogo, algo de lo más parecido a los grandes hombres que produjeron el renacimiento, capaces de abarcar todo el saber de su época y poner en ello toda su conciencia, todos sus sentimientos y todo su corazón. La cultura ramplona actual, adherida al grupismo, a los grupos politiqueros de todos los colores, sobre todo los viejos rojillos hoy devenidos a un desvaído rosado, para quienes sólo cuentan los compinches, que se atrevieron a señalar a Gallegos como: "un escritor de la burguesía", y a un Andrés Eloy Blanco, como: "un poeta menor", que obligó a Miguel Otero Silva a salir al paso y reivindicar al amigo, compañero y hermano en la poesía.
Le vi pocos días antes de su muerte, alto, más bien, muy alto, ya cercano a los 90 años, erguido, igual a como habla sido toda su vida, un practicante del vegetarianismo y del naturismo. Encarcelado por el general Gómez, sale al exilio y va a vivir a España, y en Barcelona se relaciona con el grupo naturista "Generación Consciente", animado por grupos anarquistas, en cuya revista se hace una pluma fija y admirada, colaboración mantenida al mismo tiempo que escribe libros y viaja por toda Europa dejando amigos con los que mantendrá una copiosa correspondencia. Bernard Shaw, León Tolstoy, Elmer Lee, Benedit Lust, el escritor Evalenko, quien lo tradujo al ruso. Angel Cappelletti en su magistral libro "El anarquismo en América Latina", hace alusión a la relación de Brandt con el anarquismo ibérico de la siguiente manera: "...colaboraba en Estudios, Tiempos Nuevos y en otros órganos de la prensa libertaria española".
Su primer libro: "La Belleza de la Mujer", un ensayo ético-estético sobre la hermosura femenina, no era la visión del machista prepotente, era la del hombre sensible que ve en la mujer el complemento del hombre para perpetuar la belleza de la naturaleza dentro de la vida humana. Era tan explendente la belleza que aquellas páginas ofrecían que una escritora austriaca, Paula Konsten, hizo una traducción al alemán entusiasmada por la calidad del libro, y fue después de efectuada la traducción cuando por carta a Carlos Brandt, le comunicó su determinación, justificando su impulso por la extraordinaria impresión que el texto le había producido. Alguien ha dicho: "Carlos Brandt entró a formar parte de los escritores en boga de la Europa de entonces y uno de los primeros sudamericanos que ocupó la atención de personalidades destacadas en las letras y en la ciencia europea". Sus libros fueron no sólo sincera expresión de su manera de pensar sino polémicos por cuanto atacaban premisas y comportamientos, sin importarle la categoría del personaje o la colectividad a quien, siempre con altura, implacablemente criticaba. Su erudición y el estilo de sus razonamientos, hacían más efectiva la crítica siempre en función de una depuración moralista, pero carente de puritanismos o pensamientos dogmáticos a ultranza.
La mayoría de sus libros los escribió en España, Italia, Francia, Bélgica, Alemania, Holanda y los Estados Unidos. Escribió directamente en alemán, francés, inglés e italiano. Su primer trabajo publicado en inglés fue el tratado de derecho: "Hight and Right" apreciado y difundido por sus valores conceptuales, por los más importantes círculos jurídicos de los Estados Unidos.
Publica en 1913, "Fundamentos de la Moral", traducida al inglés con el titulo de "The Vital Problem", obra que le valió el titulo de Doctor Honoris Causa en Filosofía, concedido por la American School of' Naturopathy, de Nueva York. La claridad de los planteamientos y la exhaustiva investigación en el campo del pensamiento aportado por este libro mereció que el físico Albert Einstein dijese: "La ley de la Conservación de la Vida expuesto por Brandt, es al mundo moral lo que mi teoría de la velocidad de la luz es al mundo físico". Viniendo de quien viene este reconocimiento laudatorio, no puede caber duda alguna de que el libro de Brandt estaba sobrado de méritos. La personalidad humana, su honestidad y profundidad como escritor, la alta moral de que estaba revestido, la ética de su conducta, queda diluida en sus libros y los miles de artículos en periódicos y revistas.
Una lista completa de sus libros nos dice del alto valor de cuanto nos dejó para que hoy su nombre pase sin un recuerdo. La Belleza de la Mujer, El Modernismo. El Problema Vital. La Clave del Misterio. Diógenes, el atleta de la Voluntad. Giordano Bruno, el mártir más auténtico de la historia. Spinoza y el panteísmo. La Época del Terror. Patología Racional. Beethoven, Cervantes, el titán de la literatura. El Sendero de la Salud. El Misterioso Almirante. Camino de Perfección. La Paz Universal. Los Enigma de la Ciencia. Leonardo da Vinci. La Superstición Médica. El Vegetarianismo. El Fundamento de la Moral. Siluetas Luminosas. Bajo la Tiranía de Cipriano Castro.
Pocos son los venezolanos que han dejado una obra tan amplia de cultura y saber, Carlos Brandt fue un venezolano que dio brillo al gentilicio del suelo que lo vio nacer. Hoy que tanto se habla de rehacer a Venezuela, bueno seria recordar este nombre para las actuales y futuras generaciones.
http://www.geocities.com/CapitolHill/Senate/6972/LIB14brandt.html
El Hermano de Carlos Brandt: excelente músico venezolano:
AUGUSTO BRANDT O UN VIOLIN ENAMORADO
"El día que me besaste en tu promesa de amor..."
Diecisiete años menor que su hermano Carlos Brandt Tortolero, Augusto proviene de una formación intelectual refinada. Sus padres, Carlos Brandt y Zoraida Tortolero inculcaron en sus hijos el gusto por las Bellas Artes, logrando posteriormente recibir satisfacciones de tales inspiraciones.
Augusto Brandt a quien nos referiremos brevemente, demostró proezas excepcionales desde niño. A los seis años había compuesto varias piezas, una de ellas titulada: Jesús aplaca la tormenta. En 1903 continúa estudios de violín en Caracas y es a los 18 años que compone una Marcha Triunfal, pues se conmemoraba el centenario del movimiento del 19 de abril de 1810: ¡que orgullo!. Su obra era estrenada en el Teatro Municipal de Caracas bajo su propia dirección. Ese mismo año debido a sus méritos como compositor, además de las cualidades como ejecutante, es becado por el gobierno de la República y parte hacia Eu
ropa. Allá, el joven Brandt se perfeccionaría en la técnica del instrumento con uno de los más destacados violinistas de aquel entonces, el señor César Thompson. Dos años más tarde, es distinguido con el primer premio de violín que otorgaba el Conservatorio Real de Bruselas.
Al culminar sus estudios este sobresaliente violinista de quien traemos hoy resonancia, se traslada a Nueva Cork e ingresa a la Orquesta del Teatro Paramount, como violín de la primera fila. Al transcurrir varios años renuncia a ese cargo y es contratado por la poderosa Estación Radioemisora “WOR” donde actúa como primer violín, es decir, instrumento fundamental de una orquesta; más tarde como solista (el instrumentista tiene a su cargo las partes concertantes de una composición musical) y posteriormente como asistente del director de la orquesta de conciertos, hasta verse desempeñando exitosamente al tomar la batuta, vale decir, de director titular de la mencionada orquesta.
Importantes editoras musicales grabaron sus composiciones, entre las cuales conocemos: para ser interpretadas al violín, Joropo de Concierto; al piano, Preludio en fa menor; Himno Panamericano (1934); Marcha Solemne, Bolívar en el Panteón; Valses como: Dulce Ensueño y Recuerdos de mi Tierra; Canción de Cuna; Tu partida; Nocturno; Desfile Militar; Himno Bolivariano; Súplica; El adiós de las gaviotas y otras composiciones que fueron y seguirán siendo de sensible línea melódica, entre las cuales destaca la titulada “Besos en mis sueños” que encierra un profundo sentimiento poético.
El maestro Brandt permaneció alrededor de 20 años fuera del país, lejos de su ciudad natal; estudió se perfeccionó, luchó e hizo grande su apellido; regresando a los 47 años coronado de éxitos y dispuesto a brindar lo aprendido a sus compatriotas.
Este excelente virtuoso del violín, dueño de la musa en sus composiciones, ágil pianista y porteño auténtico cumplió 109 años de su nacimiento, el pasado 10 de diciembre.
A este hombre internacional quien partió de su Puerto de esperanzas, para conquistar sueños, se le rinde un justo reconocimiento por su proeza, por el incalculable valor espiritual que nos dejó en sus composiciones sellando para la posteridad sus dotes artísticas.
Augusto Brandt, un maestro de la música y para la música que permanentemente debemos recordar.
"... sueño que me besas todavía, sueño que me besas como ayer..."
Martha Barroeta