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Producción de alimentos, degradación ambiental y hambre

El Banco Mundial y la FAO estiman que, al inicio de los años 80, entre 700 millones y un billón de personas vivían en absoluta pobreza a lo largo y a lo ancho de nuestro planeta. Al contrario de lo que muchos piensan, el pobre se torna cada vez más pobre a cada año que transcurre. Cuarenta y tres naciones en vías de desarrollo terminarán los años 80 más pobres de lo que eran en el inicio de la década.(1)

 

En el continente africano, aproximadamente uno de cada cuatro seres humanos se halla en condiciones de desnutrición. En Asia y en el Pacífico, el 28% de la población padece indecibles penurias relacionadas con el hambre. En el Cercano Oriente, uno de cada diez habitantes son subnutridos.

 

El hambre crónica afecta a más de 1,3 billones de personas, de acuerdo con datos suministrados recientemente por la Organización Mundial de la Salud.

En América Latina, una de cada ocho personas concilia cada noche el sueño sumida en una penosa sensación de hambre. En Brasil más de 30 millones de personas han sido clasificadas como indigentes por las estadísticas oficiales. En 1980, cerca del 44% de la población vivía en estado de pobreza absoluta.

 

Esta triste realidad que enfrentamos se encuentra, por cierto, ligada a un sistema que excluye a un importante sector de la población del debido acceso a los bienes básicos necesarios capaces de garantizarles una vida digna. Investigar adecuadamente la cuestión de la sistemática exclusión social padecida por estos grupos requiere un análisis profundo de las premisas que fundamentan los sistemas dominantes en el mundo. No obstante ello, dicha inquietud excede largamente el acotado margen del presente trabajo.

 

Aquello a lo que apuntamos es llamar la atención acerca de un aspecto fundamental de nuestra vida diaria, esto es: nuestros hábitos alimentarios, con el fin de poner de manifiesto hasta qué punto sorprendente se encuentran ellos harto vinculados al cuadro de miseria, subnutrición y hambre referido arriba. Están vinculados también a un enorme desperdicio de recursos, a la degradación del medio ambiente y a la mala salud de la población concebida como un todo.

 

Muchos están preocupados por los graves problemas ambientales y sociales con los cuales nos enfrentamos a nivel global. Sin embargo, pocos son conscientes de las enormes implicaciones que el simple acto de comer acarrea sobre varios de estos problemas. Cuando investigamos esta cuestión, constatamos la existencia de una serie de efectos de amplísimo alcance en las drásticas alteraciones verificadas en las naciones occidentales tras la II Guerra Mundial. Una dieta integrada principalmente por alimentos de origen vegetal trocóse, poco a poco, en una dieta basada principalmente en alimentos de origen animal.

 

Por ejemplo, en 1985 los norteamericanos consumían apenas la mitad del total de granos y papas que consumían en el siglo anterior, 33% más de lácteos, 50% más de carne de ganado y 280% más de pollos. Esto generó como resultado la implementación de una dieta con un tercio más de grasa, un quinto menos de carbohidratos y niveles del consumo de proteína que exceden grandemente las recomendaciones oficiales. Uno de los problemas de una dieta basada en proteína animal está en las grasas saturadas que la acompañan y en la ausencia de fibras. Tales lípidos están asociados a la mayoría de las "enfermedades de la abundancia" (enfermedades cardíacas, cáncer y diabetes), principales causas de muerte súbita en los países ricos.

 

Tradicionalmente, la alimentación humana se ha centrado en nutrientes de origen vegetal. No ha sido sino muy recientemente que los países ricos y la elite urbana de los países pobres, empezaron a basar su alimentación en la carne. Paralelamente, en las últimas décadas, hubo un aumento significativo en la producción de granos como resultado del uso de fertilizantes químicos, pesticidas, etc. A ello se le ha dado el nombre de revolución verde. Este excedente de granos, entretanto, no fue transferido a aquellos sectores de la población que padecen hambre, sino que fue utilizado para la cría de animales, que con frecuencia siempre creciente son criados bajo condiciones de confinamiento artificial.

 

El estilo norteamericano ejerce una considerable influencia en la vida de todos los países del orbe, y no se trata de un mero azar comercial ni mucho menos de una consecuencia espontánea de la aceptación masiva de sus productos en el mercado. Es, más bien, el claro reflejo de las presiones lobbísticas con que sus políticas de incentivo y marketing presionan sobre la industria mundial de alimentos. Tanto en Brasil como en el resto de los países latinoamericanos este estilo afecta tanto la forma como son producidos los alimentos como los hábitos culinarios.

 

Casi el 50 % de los cereales producidos en Brasil son destinados para alimentar animales de cría. El frijol, fuente tradicional de proteínas de nuestra dieta, cede terreno a la soja (para alimentar animales y exportar). Su precio, como consecuencia, se tornó sumamente elevado, quedando fuera del alcance de las clases menos pudientes.

 

Su lugar ha sido ocupado por varios 'junky foods', macarrones y fideos vitaminizados y otros productos que, a fuer de verdad, no alimentan, sino que "llenan la panza". Se por un lado los pobres están deteriorando su salud por se alimentaren mal, los estratos sociales de mayor poder adquisitivo han deteriorado en sumo grado el valor nutritivo de su dieta, y han empezado a contraer enfermedades derivadas de un consumo excesivo de carne y lácteos. Ello ha aparejado serios problemas de salud de diversa índole (aumento de la tasa de colesterol, obesidad, etc.).

 

La creciente demanda de productos animales resultó en una vasta reasignación de recursos, promovió la degradación de los ecosistemas globales, y, como corolario de todo esto, desmanteló y desplazó a culturas indígenas en todo el mundo. El impacto sobre la salud y la calidad de nutrición de una buena parcela de la familia humana ha sido igualmente devastador. Rastreando estos problemas hasta sus raíces en nuestros hábitos alimentarios –nuestra demanda de alimentos provenientes del reino animal– vemos que, solo con mudar nuestras dietas, podríamos desempeñar un papel importante en el sentido de curar la Tierra y crear un mundo sostenible para nuestros hijos.

 

Distribución de Recursos Alimentarios y Hambre Mundial

 

El hambre en el mundo es una realidad dolorosa, persistente e innecesaria. En la actualidad, existe suficiente tierra, energía y agua para alimentar a más del doble de la población humana. Sin embargo, la mitad de los granos producidos son destinados a los animales de cría intensiva, mientras que millones de seres humanos padecen hambre. En 1984, mientras centenas de etíopes morían diariamente de hambre, su propio país continuaba cultivando y exportando al Reino Unido y otras naciones de Europa el equivalente a millones de dólares en alimentos para ganado.

 

Número de personas fallecidas como resultado de desnutrición y hambre en 1992: 20.000.000

 

Número de niños que mueren debido a la desnutrición y hambre cada día: 38.000

 

Frecuencia con que muere un niño en todo el mundo como resultado de desnutrición y hambre: a cada 2,3 segundos

 

Cantidad de cereal y soja, en kilos, necesarios para producir un kilo de carne: 7

 

Personas que pueden ser alimentadas usando la tierra, el agua y la energía que serían liberadas si los norteamericanos redujesen su consumo de carne en un 10%: 100.000.000

Utilización de Recursos

 

La cría intensiva de ganado tiene impactos enormes y de amplio alcance sobre la Biosfera, pues los alimentos de animales son mucho menos eficientes en su producción que los alimentos de origen vegetal. Mucho de aquello con que alimentamos al ganado se transforma en subproductos no comestibles o simplemente es desperdiciado en los procesos metabólicos.

 

Debido a esta ineficiencia básica, cultivar cereales y granos a fin de abastecer la alimentación de millones de animales destinados a alimentar un gran número de personas requiere la reasignación de vastas cantidades de tierra, agua y energía.

 

En los Estados Unidos, más de un tercio de todo el material bruto —incluyendo combustibles fósiles– consumido de un modo general es destinado a la producción de ganado.

 

En Brasil, 44% de los cultivos son destinados a producir alimentos para los animales; lo cual significa que casi la mitad del producido total de nuestro suelo es empleado para alimentar animales. De modo que, cuando dicho producido es transformado en alimento sólo resulta apto para proveer a una reducida porción de la población, puesto que la vasta mayoría carece de suficiente poder adquisitivo como para poder comprar carne. Ello genera una cantidad muy inferior de alimentos. El 23% de la tierra cultivada en Brasil es utilizada actualmente para plantar soja, mitad de la cual se exporta.

 

Cantidad en kilos de grano y soja usados para producir un kilo de alimento a partir de:

 

Carne de ganado  7,2

Cerdo                 2,7

Pollo/huevo         1,3

 

Nutrientes desperdiciados al reciclarse grano y soja través del ganado:

 

Proteína           90%

Carbohidratos    99%

Fibras              100%

 

Cantidad de personas que podrían ser alimentadas con cereales empleados en la producción de un bistec de 225 g: 40

 

Utilización de la Tierra

 

Criar ganado requiere el uso intensivo de vastas cantidades de tierra tanto cuando los animales son alimentados con productos obtenidos de las cosechas como cuando son dejados pastar en campos o bosquejos. En cualquiera de los casos la tierra muchas veces sufre deterioro de su capacidad productiva, a menudo de un modo permanente.

 

Cantidad de tierra en el mundo destinada a pastajes para el ganado: 50%

 

En Brasil, un ejemplo es en Santa Catarina donde 2,4 millones de hectáreas son explotadas por labras, 2,5 millones por pastajes y 1,9 millones son matas y florestas.

 

Cantidad de tierra propia para el cultivo destinado a producir alimento para el ganado en los Estados Unidos: 64%

 

Cantidad de tierra propia para el cultivo destinada a la producción de frutas y vegetales en los Estados Unidos: 2%

 

Productos comestibles que pueden ser producidos en una hectárea de tierra buena en kilos:

 

Frijoles     11.200

Manzana   22.400

Zanahoria  34.900

Patata      44.800

Tomate    56.000

Carne           280

 

Consumo de Granos

 

"Alimentar la población del mundo actual con una dieta basada en el estilo norteamericano requeriría 2 ½ veces la cantidad de granos que los plantadores mundiales producen para todos los fines. Un mundo futuro de 8 a 14 billones de personas alimentándose con la ración norteamericana de 220 gramos diarios de carne generada a partir del consumo de granos no pasa de constituir un mero vuelo de la fantasía". Worldwatch Institute

 

Durante este siglo el cambio fundamental operado en la dieta de las naciones occidentales a base de la sustitución de alimentos vegetales por alimentos animales redundó en un fenómeno simultáneo de sustitución mundial de granos destinados a la alimentación humana por la de granos destinados a la alimentación de animales. El consumo de granos por el rebaño animal está aumentando dos veces más rápidamente que el consumo de granos por las personas.

 

Cantidad de soja cultivada en los Estados Unidos consumida por el ganado: 90%

 

Cantidad de maíz cultivado en los Estados Unidos consumido por el ganado: 80%

 

Cantidad de maíz cultivado en Brasil consumido por los animales de cría: 90%

 

Cantidad total de granos producidos en los Estados Unidos consumidos por el ganado: 70%

 

Cantidad de granos exportados por los Estados Unidos consumidos por el ganado: 66%

 

Cantidad de la cosecha mundial de granos consumidos por el ganado durante los años ochenta: 50%

 

Consumo de Energía

 

"El óleo es usado en la industria de la carne como combustible para el transporte y tractores, en los fertilizantes químicos y en los pesticidas de tal manera que los productos animales bien pueden ser considerados subproductos del petróleo". Worldwatch Institute

 

La producción de ración es un proceso que requiere intenso consumo de energía. Los agricultores precisan bombear agua, arar, cultivar y fertilizar los campos; después levantar y transportar la cosecha. Hacer funcionar las industrias que operan sobre estas enormes cantidades cosechadas insume un enorme gasto de energía para la cría de animales, productos lácteos y huevos. Esto últimos requieren de un consumo de energía aún mayor.

 

Calorías de combustible fósil necesarias para producir 1 caloría de proteína de carne: 78

 

Calorías de combustible fósil necesarias para producir 1 caloría de proteína de soja: 2

 

Cantidad total de energía necesaria en la agricultura de los Estados Unidos con destino a la creación de ganado: 50%

 

Energía necesaria para producir un kilo de carne de ganado alimentado racionadamente: 1,7 litros de gasolina

 

Consumo de Agua

La producción de cada ración y de forraje para el ganado requiere una enorme cantidad de agua, resultando en la consiguiente escasez de agua en ciertas áreas, depósitos de agua tales como el gigantesco acuífero Ogalalla de los Estados Unidos, están siendo rápidamente agotados. En el oeste americano, la escasez exige que sectores industriales, comerciales y residenciales limiten el uso del agua. Raramente los consumidores son advertidos de que las prohibiciones de regar los gramales, lavar automóviles y otras se deben, en parte, a la gran cantidad de agua que es extraída para el cultivo de granos para el ganado y otros procedimientos concernientes a la cría de animales.

 

Actividad responsable por más de la mitad de todo el agua consumida para todos los fines en los Estados Unidos: Cría de ganado

 

Número de litros de agua necesarios, en California, para producir 1 kilo comestible de:

 

Tomates                  39

Lechuga                  39

Patata                    41

Trigo                      42

Zanahoria                56

Manzana                 83

Naranja                 111

Leche                   222

Huevos                 932

Pollo                  1.397

Cerdo                 2.794

Carne de ganado  8.938

 

Tiempo que lleva para una persona usar 20.000 litros de agua en el baño (5 duchas por semana, 5 minutos por baño, con uno gasto promedio de 15 litros por minuto): un año

 

Cuestiones Poblacionales

 

El aumento del consumo de carne, aves y productos lácteos generó una explosión en la población de ganado en todo el mundo. El número de cabezas de ganado se ha duplicado en los últimos 40 años, y en el mismo período la población de aves se triplicó.

 

Población Mundial Actual:

Seres Humanos: 5,4 billones.

Ganado: 1,3 billones.

Cerdos, ovejas, cabritos, caballos, búfalos y camellos: 2,7 billones.

Aves: 11 billones.

 

Medio Ambiente

 

El uso inadecuado del suelo y de los recursos requeridos para suplir el mercado con alimentos provenientes del reino animal agravó y aceleró la crisis ambiental.

 

Polución del agua

 

El consumo excesivo de productos animales desempeña un papel relevante en la polución del agua. La explotación de la población de animales de cría intensiva resultó en una paralela explosión de residuos animales. Los residuos de las haciendas-empresas, rápidamente inundaron los mercados de estiércol resultando una acumulación de montañas de residuos animales. El nitrógeno proveniente de estos residuos es convertido en amoníaco y nitrato que se infiltra en las aguas del subsuelo y de la superficie, ensuciando pozos, contaminando ríos y riachuelos, con la consecuente extinción de la vida acuática. De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, cerca de la mitad de los pozos y de todos los ríos del país están contaminados por polución oriundo y consecuencia de este consumo excesivo de productos animales.

 

En Holanda, los 14 millones de animales que ocupan los establos del sur producen tanto estiércol que el nitrato y el fosfato saturan camadas de la superficie del suelo y contaminan el agua. El ácido proveniente de la industria de cría de animales es por sí solo la mayor fuente de deposición ácida en los suelos holandeses, provocando más perjuicios que los automóviles y las fábricas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública y Protección Ambiental del país.

 

Producción de excremento por la cría de animales de los EUA: 104.000 kilos por segundo

 

Residuos generados por uno rebaño de 10.000 cabezas: igual a una ciudad de 110.000 habitantes

 

Polución del agua atribuible a la agricultura, incluyendo el vasión del suelo, pesticidas y estiércol: mayor que todas las fuentes industriales y municipales combinadas

 

Erosión del Suelo

 

La utilización excesiva de la tierra causada por la creación de ganado redundó en la continua pérdida de la napa fértil de la tierra. Por todo el globo, la tierra, que es la propia base de la producción de alimentos, está siendo rápidamente agotado. Las presiones propias de toda competencia mercantil muchas veces fuerzan a los propietarios de haciendas a optar por métodos de producción de bajo costo que dejan el suelo expuesto o a someter tierras pobres a la producción intensiva, resultando de esto su ruina.

 

Pérdida actual anual de la napa fértil de tierra destinada a la alimentación de ganado de los Estados Unidos: más de 5 billones de toneladas

 

Tierra propia para el cultivo en los Estados Unidos que fue permanentemente removida debido a la excesiva erosión: un tercio

 

Tierra fértil perdida en la producción de un kilo de carne: 77 kilos

 

Erosión del suelo asociada a los cultivos destinadas a la alimentación del ganado y a la producción de pastajes: 85%

 

Napa superior de suelo perdido anualmente en el mundo en tierras utilizadas para la agricultura: 26 billones de toneladas

 

Tiempo que lleva a la naturaleza formar cada 2,5 cm de tierra fértil: 200 a 1000 años.

Causa mortis histórica de muchas grandes civilizaciones: agotamiento del suelo

 

Desertificación

 

El uso intensivo de la tierra causado por la necesidad de producir alimentos de origen animal de modo competitivo hace que la desertificación se disemine ampliamente en muchos países. Esto mismo origina la desertificación o empobrecimiento de ecosistemas áridos, semiáridos y subáridos por el impacto de las actividades humanas.

Las regiones más afectadas por la desertificación son las áreas productoras de ganado, inclusive el oeste americano, América Central y del Sur, Australia y África Subsahariana.

 

La desertificación de los campos y florestas desplazó la mayor masa migratoria de la historia del mundo. En el cambio del siglo, más de la mitad de la población vivirá en áreas urbanas.

 

Cantidad de tierra tornada improductiva por la desertificación anualmente en el mundo: 21 millones de hectáreas

 

Porcentual de la tierra en el mundo que sufre desertificación: 29%

 

Principales causas de la desertificación:

Pastoreo excesivo

Cultivo intensivo de la tierra

Técnicas impropias de irrigación

 

Deforestamiento

 

Factor principal en todos los casos: Creación de ganado.

 

Selvas Tropicales

 

A cada año cerca de 200.000 kilómetros cuadrados de florestas tropicales son destruidas de forma permanente ocasionando la extinción de aproximadamente 1000 especies de plantas y animales.

 

En América Central las haciendas de ganado destruyen más bosques que cualquier otra actividad. 90% de los nuevos propietarios de haciendas de Amazonia abandonan las tierras en menos de 8 años, porque el solo se encuentra totalmente agotado.

 

Selvas derribadas en la América Central para dar lugar a haciendas de ganado: 25%

 

Tasa actual de la extinción de las especies debido a la destrucción de las selvas tropicales y sus habitats: 1000/año

 

Remedios disponibles hoy derivados de las plantas: un cuarto

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La estadísticas de este artículo han sido basadas en Our Food Our World, The Realities of an Animal-Based Diet, EarthSave Foundation, Santa Cruz, 1992.

Resumen y adaptación de Marly Winckler.

Revisón del español: Luciano Bonfico

 

Lecturas afines:

1.. Brown, Lester R. (org.), Salve o Planeta! Qualidade de Vida – 1990 – Worldwatch Institute. Ed. Globo, São Paulo, 1990. 2.. Lappé, Frances Moore. Dieta Para um Pequeno Planeta, Ground, São Paulo, 1985. 3.. Rifkin, Jeremy. Beyond Beef. The Rise and Fall of the Cattle Culture. A Dutton Book, New York, 1992.

 

Revision: Luchi Bonfico

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