Gaby de Mexico

Hola a todos!
Diego, comparto contigo lo que dices sobre tener compasión para con los animales, esto ciertamente ayuda a la fuerza de voluntad para lograr dejar la carne como alimento.
Quisiera compartir con Uds. la historia de mi hija Jackie.

Ya comenté como me hice yo vegetariana, fué de un día para otro y con una fuerza de voluntad que ni yo misma puedo creer que tuve, pero al conscientizarme del daño que estaba haciendo, me dió horror lo que yo misma hacia… lo que hacen la mayoría de los humanos.
Bueno… ese día mi familia, mis papás y mi hija Jackie decidieron secundar mi intención se ser vegetariana. 

Para Jackie no resultó ser tan sencillo, sufría mucho. Me pedía que si la dejaba comer un hot dog, o algúna otra comida que tuviera carne.Luego me preguntaba "Mamá… te enoja que coma carne?" y yo le decía que su momento vendría cuando ella menos lo pensara como a mí me sucedió, que algún suceso la convencería de una vez por todas del mal que hacemos. 
Claro que yo no me enojaba con ella, sino que la comprendía porque yo misma tardé mucho en percatarme de lo malo que era comer carne, pero cuando lo hice, fué para siempre.

Bueno… un día estabamos en una tienda que venden posters y Jackie estaba viendo algunos que le gustaron mucho, era un catálogo de posters para ser ordenados posteriormente.

De repente Jackie vió uno que cambiaría su vida para siempre, eran unos lindos extraterrestres en el día de Acción de Gracias, estaban preparando su festejo que incluía un exquisito banquete. Tenían mucho que agradecer a Dios por Sus múltiples bendiciones recibidas.

El platillo principal era un delicioso ser humano, extendido en la mesa… delicadamente preparado… relleno de suculenta fruta y todo lo que se puedan imaginar. Los extraterrestres ya no podían esperar más a comer tan delicioso manjar.

Cuando Jackie lo vió me dijo: "Mamá!!! Que horror!! Mira!!!"…

"Bueno Jackie… le contesté… Eso lo hicimos nosotros muchas veces en Navidad a los pavos, cuando los comíamos y los colocabamos en la mesa ricamente cocinados… Te acuerdas?"

En ese momento Jackie se dió cuenta del mal que uno mismo hace al comer carne… fué instantaneo. Cualquier explicación adicional sobraba, ya no era necesario. Ella lo había entendido.

Con cara triste me volteó a ver y me dijo: "Mamá… ahora te comprendo… no quiero volver a comer carne y esta vez va en serio"Desde entonces hace ya un año, Jackie ya no come carne y trata de convencer a sus amigos de que no lo hagan.

Espero que mis experiencias sirvan de algo para con quienes tienen duda o necesitan ese "pequeño empujoncito" para hacerlo en definitiva. Les mando un saludo y abrazo a todos.
Todo mi amor… 

Gaby Mexico

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